CURSO
2012-2013
Bienvenidos
al "3º Maratón de Lectura"
I.E.S.
"NUESTRA SEÑORA DE LA ESTRELLA"
organizado
por
LA
BIBLIOTECA DEL IES
“Virgen de la Estrella”
Ponemos
de nuevo en marcha este concurso, que tendrá la misma dinámica de
los cursos anteriores: habrá que leer sólo y exclusivamente
relatos, un total de CUATRO, a lo largo de cuatro semanas y
responder a las preguntas que se propongan. En este MARATÓN
podrá participar todo el alumnado del Centro.
El
concurso se regirá según las siguientes:
NORMAS
1.
Cada texto incluirá SIETE preguntas relacionadas con él, y se irán
publicando en este blog, según el siguiente calendario:
PRIMER
RELATO: Miércoles, 3 de abril
2º
RELATO: Miércoles, 10 de abril
3º
RELATO: Miércoles, 17 de abril
4º
RELATO: Miércoles, 24 de abril
2.
Los textos se publicarán TODOS LOS MIÉRCOLES a las cinco de
la tarde y las preguntas EL JUEVES SIGUIENTE y habrán de ser
contestadas antes del lunes siguiente a las cinco de la tarde.
3.
Cada respuesta correcta obtendrá 10 puntos, salvo la séptima a la
que se concederán normalmente 20.
4.
Además, según el orden de llegada de las respuestas, y siempre que
todas sean correctas, se sumarán a la puntuación obtenida (80
puntos) otros diez puntos al primero en responder; nueve, al segundo;
8, al tercero y así sucesivamente hasta el décimo, que conseguirá
un punto más. También en esta séptima pregunta se restará un
punto por cada error de ortografía.
5.
Comenzaremos con la aparición del primer relato. El jueves siguiente
se realizan las SIETE preguntas correspondientes.
6.
Las respuestas se enviarán a nuestra dirección de correo:
bibliolaestrella@gmail.com
7.
En el asunto del correo debéis indicar vuestro NOMBRE COMPLETO y
CURSO al que pertenecéis.
8.
Solo se admitirá UN CORREO por alumno, de forma que si se envían
varios, se atenderá solo al primero de ellos.
9.
Los resultados se publicarán en este blog después de terminar el
plazo de entrega de las preguntas.
10.
Al finalizar el MARATÓN DE LECTURA, se publicará el nombre del
ganador en este blog.
1ª SEMANA
“El
cocinero del arzobispo” de Juan Valera
En
los buenos tiempos antiguos, cuando estaba poderoso y boyante el
Arzobispado, hubo en Toledo un Arzobispo tan austero y penitente, que
ayunaba muy a menudo y casi siempre comía de vigilia, y más que
pescado, semillas y yerbas.
Su cocinero le solía preparar para la
colación, un modesto potaje de habichuelas y de garbanzos, con el
que se regalaba y deleitaba aquel venerable y herbívoro siervo de
Dios, como si fuera con el plato más suculento, exquisito y costoso.
Bien es verdad que el cocinero preparaba con tal habilidad los
garbanzos y las habichuelas, que parecían, merced al refinado
condimento, manjar de muy superior estimación y deleite.
Ocurrió,
por desgracia, que el cocinero tuvo una terrible pendencia con el
mayordomo. Y como la cuerda se rompe casi siempre por lo más
delgado, el cocinero salió despedido.
Vino
otro nuevo a guisar para el señor Arzobispo y tuvo que hacer para la
colación el consabido potaje. Él se esmeró en el guiso, pero el
Arzobispo le halló tan detestable, que mandó despedir al cocinero e
hizo que el mayordomo tomase otro.
Ocho o nueve fueron
sucesivamente entrando, pero ninguno acertaba a condimentar el potaje
y todos tenían que largarse avergonzados, abandonando la cocina
arzobispal.
Entró, por último, un cocinero más avisado y
prudente, y tuvo la buena idea de ir a visitar al primer cocinero y a
suplicarle y a pedirle, por amor de Dios y por todos los santos del
cielo, que le explicara cómo hacía el potaje de que el Arzobispo
gustaba tanto.
Fue tan generoso el primer cocinero, que le confió
con lealtad y laudable franqueza su procedimiento misterioso. El
nuevo cocinero siguió con exactitud las instrucciones de su
antecesor, condimentó el potaje e hizo que se le sirvieran al
ascético Prelado.
Apenas
éste le probó, paladeándole con delectación morosa, exclamó
entusiasmado:
-Gracias sean dadas al Altísimo. Al fin hallamos
otro cocinero que hace el potaje tan bien o mejor que el antiguo.
Está muy rico y muy sabroso. Que venga aquí el cocinero. Quiero
darle merecidas alabanzas.
El
cocinero acudió contentísimo. El Arzobispo le recibió con grande
afabilidad y llaneza, y puso su talento por las nubes.
Animado
entonces el artista, que era además sujeto muy sincero, franco y
escrupuloso, quiso hacer gala de su sinceridad y de su lealtad y
probar que sus prendas morales corrían parejas con su saber y aun se
adelantaban a su habilidad culinaria.
El cocinero, pues, dijo al
Arzobispo:
-Excelentísimo
señor: a pesar del profundísimo respeto que V. E. me inspira, me
atrevo a decirle, porque lo creo de mi deber, que el antiguo cocinero
lo estaba engañando y que no es justo que incurra yo en la misma
falta. No hay en ese potaje garbanzos ni habichuelas. Es una
falsificación. En ese potaje hay albondiguitas menudas hechas de
jamón y pechugas de pollo, y hay riñoncitos de aves y trozos de
criadillas de carnero. Ya ve V. E. que le engañaban.
El
Arzobispo miró entonces de hito en hito al cocinero, con sonrisa
entre enojada y burlona, y le dijo:
-¡Pues
engáñame tú también, majadero!
FIN
---------------------------------------------
PREGUNTAS DE LA PRIMERA SEMANA
SOBRE
EL AUTOR
a. ¿En
qué siglo vivió Juan Valera?
b. ¿Dónde nació?
c. ¿Cuándo nació y
en qué año murió?
TRATAMIENTOS
PROTOCOLARIOS
En
el texto aparece el tratamiento de Excelentísimo Señor, destinado
al Arzobispo, además hay otros muchos civiles, religiosos y
militares. Investiga los tratamientos protocolarios que reciben las
siguientes autoridades
3.
PROBLEMAS MATEMÁTICOS
Queremos
preparar una comida para 15 personas y tenemos que comprar un cerdo.
Hay tres tipos de cerdos:
- Pequeño:
4,5 kg aproximadamente;
- Mediano:
5,5 kg aproximadamente;
- Grande:
6,5 kg aproximadamente;
Si
sabemos que necesitaremos 425 gramos por persona, y en caso de duda
más vale que sobre que no que falte.
a)
¿Qué tipo de cerdo compraremos?
b)
Si el precio por kilogramo es de 6 euros, ¿cuánto nos costará?
4. VOCABULARIO
Busca
el origen de las siguientes palabras y di qué significan.
Plausible
boyante
pendencia
colación
5. PLATOS
TÍPICOS
El
cocinero del Arcipreste, elaboraba un caldo típico de Semana Santa.
España, es un país rico por su gastronomía tradicional. Localiza
la provincia de la que son típicos los siguientes platos.
6. MORFOLOGÍA ESPAÑOLA
Busca
en el texto 3 formas verbales en Pretérito Imperfecto de Indicativo,
1 en Pretérito Imperfecto de Subjuntivo y 1 Imperativo.
7.
EL FINAL
Resume
el texto
con tus palabras (elabora entre 5 y 8 líneas y ten en cuenta que no
puedes cometer faltas de ortografía porque restarán puntuación)
--------------------------------------------
ENVÍA TUS RESPUESTAS A:
bibliolaestrella@gmail.com
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SOLUCIONES
DE LA PRIMERA SEMANA DEL MARATÓN DE LECTURA
1-
a) Siglo XIX (también en el XX)
b)
Nació en Cabra (Córdoba)
c)
Nació el 18 de Octubre de 1824 y murió el 18 de Abril de 1905
2-
a)
Tratamiento protocolario del Papa : El Papa. Su Santidad,
Santísimo Padre, Beatísimo Padre, Sumo Pontífice o Padre Santo.
b)
Tratamiento protocolario de los Hijos de Reyes : Su alteza
c)
Tratamiento protocolario del Capitán
del Navío :
Señoría,
usía o Ilustrísimo Señor
d)
Tratamiento protocolario del Coronel :
Señoría, Usía o Ilustrísimo
Señor
3-
a) 425x15 = 6.375 Kg
Así
que compraremos el cerdo grande que equivale a 6.5 kg
b)
6.5x6 = 39 € nos costará el cerdo grande
4-
Plausible
: Digno o merecedor de
aplauso. Atendible, admisible, recomendable. Proviene del latín
plausibĭlis
Boyante
: Que tiene fortuna o felicidad creciente. Proviene del verbo boyar
Pendencia
: Cualidad de lo que está por decidir. Proviene del verbo pender
Colación
: Acto de colar o
conferir canónicamente un beneficio eclesiástico, o de conferir un
grado de universidad. Proviene del latín collatĭo,
-ōnis
5-
Sorropotún
: Cantabria
Suspiros de Amante :Teruel
Larpeira : Galicia
Almogrote : La Gomera (Islas
Canarias)
6-
Pretérito Imperfecto del
Indicativo : p. ej. Estaba , ayunaba , comía
Pretérito Imperfecto del
Subjuntivo : Explicara
Imperativo : Engáñame
7.
Ejercicio libre
2ª SEMANA
Las
babuchas fatídicas
Hubo una vez en El Cairo un
boticario que era casi tan famoso por su riqueza como por su
tacañería. De Abu Kásim se decía que había nacido con los brazos
demasiado cortos, porque las manos nunca le llegaban a los bolsillos.
«¿Para qué sirve el dinero si no es para gastarlo y dárselo a
quienes no lo tienen?», piensa la mayoría de la gente. Sin embargo,
Abu Kásim prefería enterrar su dinero o esconderlo en los armarios.
Tal vez creía que, si el dinero se entierra, germina en un árbol
que da monedas en lugar de frutos, o quizá pensaba que el oro sirve
para perfumar la ropa guardada en los cajones.
Pero, precisamente a causa de su
tacañería, la ropa de Abu Kásim no tenía nada de perfumada. ¡Bien
al contrario! El boticario se había pasado la mitad de su vida con
los mismos calzones, que remendaba una y otra vez, y se bañaba con
la camisa puesta para no tener que enviarla a la lavandería. Con
todo, eran sus babuchas las prendas que mejor reflejaban la tacañería
del boticario. Abu Kásim las había llevado durante veinte años.
Para gastar lo menos posible, cada vez que se le agujereaban las
remendaba con tiras de cuero sujetas con clavos de cabeza redonda,
por lo que sus pies parecían una pareja de armadillos, y las suelas
de sus babuchas eran tan gruesas como el cráneo de un rinoceronte.
Con el tiempo, las babuchas de Abu
Kásim sirvieron como punto de comparación en las casas y los
salones de El Cairo. La gente decía: «Esta sopa es tan densa como
la babucha izquierda de Abu Kásim» y «Los pasteles de mi suegra
son tan pesados como las babuchas de Abu Kásim», o «Estos huevos
huelen tan mal como la babucha derecha de Abu Kásim» o «Ese chiste
es tan viejo como las babuchas de Abu Kásim». Dicho en pocas
palabras: todo el mundo en El Cairo conocía a fondo el calzado de
Abu Kásim y la razón por la que sus babuchas eran tan grandes y
pesadas.
Una mañana muy agradable de
principios del verano, el boticario decidió darse su baño turco de
todos los años. Al llegar al hammam, Abu Kásim iba radiante de
felicidad, pues el sol de aquel día maravilloso le parecía una
enorme moneda de oro y los arneses relucientes y tintineantes de los
camellos le recordaban las monedas al chocar entre sí.
Tras
dejar sus babuchas en el escalón de entrada de los baños y confiar
su túnica al dueño del hammam,
Abu
Kásim permitió que los esclavos de los baños le hicieran sudar
como un cerdo, le rasparan las muchas capas de roña que llevaba
pegadas al cuerpo, lo dejaran en remojo durante un buen rato y lo
perfumaran. Cualquier persona con menos presencia de ánimo o
resignación hubiera evitado aquella repugnante tarea, pero los
esclavos del baño turco se enorgullecían de conseguir lo imposible.
Y no hay duda de que aquel día lo lograron, pues Abu Kásim salió
de los baños más limpio que el oro.
Mientras
tanto, un rico mercader que acababa de regresar de Persia decidió
visitar el hammam
para
relajarse después de tan largo viaje. Así que ató sus mulas y
camellos en la puerta y dejó sus babuchas en el escalón que daba
entrada a los baños, donde estaba el calzado de Abu Kásim. Al
verlo, el mercader le dijo al dueño del hammam:
–No pienso compartir baño con
el puerco de Abu Kásim, así que ponme en uno distinto al suyo. Y,
si me permites un consejo, quita de la entrada sus apestosas
babuchas, pues de lo contrario ahuyentarás a todos tus clientes.
El dueño de los baños pensó que
el mercader tenía razón, así que decidió esconder las malolientes
babuchas de Abu Kásim. Como le daba asco tocarlas, se valió de un
largo palo para levantarlas, y después las depositó en un extremo
de la galería, donde nadie pudiera verlas.
Cuando Abu Kásim salió de los
baños, no encontró sus babuchas en el escalón de entrada, sino las
del mercader, que eran nuevas ,y muy bonitas, pues habían sido
confeccionadas con piel de becerro y con la mejor seda de China.
–
¡Milagro!
–exclamó–. Alá sabía que siempre he querido tener unas
babuchas como éstas y que estaba dispuesto a comprármelas en cuanto
me lo pudiese permitir. Por eso ha
obrado
un milagro y ha transformado mis viejas babuchas en estas dos
preciosidades. ¡Gloria a Alá, que ha decidido ahorrarme unos buenos
dineros con su infinita sabiduría!
Después de calzarse las babuchas
del mercader, que le iban como anillo al dedo, Abu Kásim regresó
corriendo a su casa, donde su cocinera estaba preparando la comida.
«¡Qué extraño!», se dijo la buena mujer. «¡Es la primera vez
en treinta años que no he oído los pasos de mi amo mientras se
acercaba por la calle!»
Mientras
tanto, el mercader salió de los baños, y no logró encontrar su
calzado. Olfateando el aire, se dio cuenta de que las babuchas de Abu
Kásim
no
estaban lejos, así que las buscó hasta dar con ellas. Al
encontrarlas en la galería, gritó con indignación:
–¿De modo que así es como ha
hecho fortuna ese granuja de Abu Kásim: robando a las personas
honradas? ¡Pues ahora mismo voy a darle su merecido!
De manera que el mercader regresó
a su casa y les pidió a todos sus camelleros y esclavos que lo
acompañaran a la botica de Abu Kásim. Una vez allí, derribaron la
puerta, agarraron al sorprendido avaro por el pescuezo y le dieron
una buena paliza.
–¡Y ahora llamaré a los
alguaciles –dijo el mercader–, tendrás que pasar unos cuantos
meses en la cárcel! Los alguaciles no tardaron en llegar.
–Solo mantendremos la boca
cerrada –le dijeron a Abu Kásim– si nos entregas diez mil
dinares. De lo contrario, te llevaremos ante el cadí y él te dará
el castigo que mereces. ¡Así se te acabarán las ganas de ir por
ahí robándoles las babuchas a las personas honradas!
De modo que Abu Kásim tuvo que
desprenderse de diez mil dinares para que los alguaciles le dejaran
en paz.
–Y, por lo que a mí respecta
–le dijo el mercader al marcharse–, ¡puedes quedarte con tus
apestosas babuchas! Y se las tiró a la cabeza.
Abu Kásim empezó a sollozar.
–¡Todo esto es por culpa
vuestra! –les gritó a sus viejas babuchas, que, como es lógico,
no se defendieron–. ¡No quiero veros nunca más!
Así que Abu Kásim las lanzó con
todas sus fuerzas por encima de la tapia de su jardín. Pero el
destino quiso que las babuchas fueran a caer sobre una anciana que
pasaba por la calle. Como eran dos armatostes de cuidado, la pobre
mujer quedó tan aplastada como una galleta.
Cuando los familiares de la
viejecita supieron lo ocurrido, corrieron entre llantos e insultos a
la calle de Abu Kásim. –¡Asesino, asesino!– gritaban.
Al poco rato, llegaron los
alguaciles.
–¡Aquí está el arma del
delito! –exclamó uno de ellos al descubrir junto a la anciana
muerta las babuchas de Abu Kásim–. ¡Ese maldito boticario es el
asesino!
En aquel preciso instante el
tacaño salió de su botica para pedirle a la gente que dejase de
alborotar, pues los gritos le impedían concentrarse en su trabajo.
––¡Ahí está el criminal!
–gritaron los alguaciles.
De modo que ataron al boticario
con cadenas y se lo llevaron a la cárcel.
El juicio se celebró aquella
misma tarde. Los parientes de la anciana muerta reclamaron que Abu
Kásim fuese condenado a muerte, pero una ley de El Cairo fijaba el
valor de una vida en veinte mil dinares, así que el boticario pudo
evitar la horca pagando aquella elevada suma.
Pero, como comprenderéis, para
Abu Kásim fue tan doloroso desprenderse de veinte mil dinares como
recibir veinte mil azotes o veinte mil picaduras de avispa. El
boticario se pasó todo un día aullando de dolor y pateando sus
antiguas babuchas para castigarlas hasta que al fin le sangraron los
pies. Después, se dirigió con ellas a la orilla del Nilo y las
arrojó a la corriente del río con la esperanza de no volver a
verlas nunca más.
Las babuchas flotaron río abajo,
pero el hedor que despedían era tan infecto e insoportable que los
peces morían asfixiados y quedaban panza arriba en el agua. Al cabo,
los dos trastos quedaron atrapados en las redes de un pescador tan
fuerte como un toro, pues estaba acostumbrado a arrastrar redes
llenas de atunes sin ayuda de nadie.
–¡Maldita sea! –exclamó el
pescador al ver que los clavos de las babuchas se habían enganchado
entre las redes y las había roto–. ¡Diez mil maldiciones para ese
perro miserable de Abu Kásim!
Y es que el pescador habría sido
capaz de reconocer las babuchas del boticario entre un millón de
babuchas distintas.
Después de arrastrarlas hasta la
orilla, el pescador se dirigió con ellas a la botica de Abu Kásim.
–¡Aquí tienes tus repugnantes
babuchas! –le dijo
.
Abu Kásim miró con pavor
aquellos dos monstruos que chorreaban agua, pero quedó especialmente
aterrado por el corpachón del pescador, que parecía capaz de
levantar en vilo treinta caballos con cada una de sus manos. Como
nadie puede escapar del destino que Alá le impone, Abu Kásim tuvo
que soportar que el pescador lo agarrara por los pies y se dedicara a
ablandar su cabeza contra la puerta de la botica del mismo modo que
ablandaba los calamares y los pulpos contra las rocas del Nilo.
–¡Y ahí tienes tus dos
porquerías! –dijo el pescador a modo de despedida, al tiempo que
lanzaba las babuchas de Abu Kásim contra las estanterías de su
botica y destrozaba multitud de botes de valiosos minerales y
hierbas.
Abu Kásim tardó varias horas en
recuperarse de los golpes recibidos. Cuando al fin pudo levantarse,
arrastró las babuchas hasta el jardín y cavó un agujero para
enterrarlas.
–¡Que Dios se vengue
cumplidamente de vosotras, monstruos despiadados!– les decía entre
sollozos–. ¡Nunca más volveréis a perjudicarme!
Al
oír los gritos de Abu Kásim, los vecinos se asomaron a las ventanas
y descubrieron al boticario cavando una fosa en
su
jardín. Como ya era de noche, pensaron: «Ese viejo avaro ya no sabe
dónde esconder su dinero. Seguro que se le han acabado las tablas
del suelo y ahora ha decidido enterrar sus monedas en el jardín,
pues de lo contrario no se pondría a cavar a estas horas».
Cuando Abu Kásim despertó a la
mañana siguiente y se asomó por la ventana de su dormitorio, se
encontró en su jardín con una muchedumbre provista de picos y
palas. Eran personas de todas las edades, razas y calañas, que
estaban cavando con furia en su jardín en busca del tesoro escondido
y habían arrasado con todas las plantas medicinales de Abu Kásim.
Niños de corta edad zarandeaban montones de tierra en cedazos de
metal, y zahoríes con ramitas curvas en la mano iban y venían por
los surcos de su melonar.
––¡Buscad, buscad! –les
decía un padre de familia a hijos–. ¡Seguro que el dinero no debe
estar muy abajo! –¡Escuchadme, por favor! –gritó Abu Kásim
desde la ventana–. ¡No vais a encontrar dinero en el jardín! ¡Lo
único que he enterrado son mis babuchas!
Pero nadie le hizo caso. Por eso
el boticario tuvo que bajar al jardín y desenterrar las babuchas.
–¿Veis como no os engañaba?
–dijo
–
Muy
bien –respondió un hombre alto y fuerte como un elefante–. Pero,
¿no creerás que vamos a irnos de aquí con
las
manos vacías? Tendrás que pagarnos una moneda de oro a cada uno por
las molestias que nos has causado.
Abu Kásim comprendió que debía
pagar si no quería ser linchado por aquella multitud, así que tuvo
que desprenderse de ciento cincuenta y cuatro monedas de oro para
perder de vista a los hombres, las mujeres y los niños que habían
invadido su jardín.
«¡No puedo más!», lloriqueó
el boticario. «¡He de librarme de estas malditas babuchas como sea,
o acabarán por arruinarme la vida!». De modo que se alejó de El
Cairo en busca de un lugar donde hacerlas desaparecer. Después de
caminar muchas leguas, encontró una presa que le pareció apropiada
para arrojar sus malhadadas babuchas.
–¡Hasta nunca! –gritó
mientras las lanzaba al agua con verdadera rabia.
Pero, por desgracia, al otro lado
de la presa había un molino.Cuando las compuertas de la presa se
abrieron, las viejas babuchas se acercaron a la rueda del molino y
quedaron enganchadas en ella. Como aquellos dos armatostes tenían el
grosor del cráneo de un hipopótamo, acabaron por destrozar el
engranaje del molino, que se paró de golpe. Cuando el molinero
examinó la maquinaria para averiguar el origen de la avería,
descubrió las infaustas babuchas de Abu Kásim.
–¿Así que todo es culpa de ese
boticario de tres al cuarto? –se dijo, comprendiendo lo que había
sucedido.
Todo el mundo sabe que los
molineros no se andan con chiquitas. Son gente de hombros anchos y
con el cuerpo más recio que el de una ballena, ya que se han pasado
la vida levantando sacos de trigo. Cuando el molinero encontró a Abu
Kásim a la orilla de la presa, lo levantó en vilo como si fuera mi
monigote y lo arrojó sin piedad al agua.
Por fortuna, los alguaciles
llegaron antes de que Abu Kásim pereciera ahogado, pero lo obligaron
a pagar los daños causados en el molino.
–Y eso no es todo –dijo el
capitán de los alguaciles–, porque, si no me entregas ahora mismo
treinta dinares, te denunciaré ante el cadí y acabarás tus días
en la cárcel.
De modo que Abu Kásim tuvo que
deshacerse de las últimas monedas que le quedaban.
–¡Y llévate contigo tus
babuchas! –dijo el molinero.
Abu Kásim miró aquellos dos
trastos y dijo entre sollozos:
–Desventuradas, malditas,
eternas babuchas, causantes de todas mis desgracias, ¿vais a seguir
llevándome a patadas hasta la tumba?
Decidido
a librarse de una vez por todas de su calzado, Abu Kásim se presentó
aquella misma tarde ante el cadí y, agitando las dos babuchas sobre
su cabeza, exclamó entre lágrimas pero con voz firme:
–
Delante de testigos anuncio, y
quiero que la noticia se sepa por todas las regiones del Nilo, que
acuso a mis babuchas de maldad y premeditación y declaró
solemnemente que las repudio. De hoy en adelante no tendré trato
alguno con ningún tipo de calzado, sea el que sea. Abu Kásim ya no
es propietario de ninguna babucha. Éstas dos me han dejado sin
dinero, pero ¿qué más da? ¡Ahora solo quiero perderlas de vista!
Por eso ruego a su señoría que en adelante no considere a Abu Kásim
responsable de las fechorías que pueda cometer cualquier tipo de
calzado.
Acto
seguido, Abu Kásim dejó caer las babuchas delante del cadí y se
marchó
corriendo, descalzo, maldiciendo a toda
la
tribu de los zapatos, así como a la familia de los borceguíes, las
abarcas, las alpargatas, las zapatillas y las almadreñas, mientras,
en la sala del tribunal, el cadí se reía tanto y con tanta fuerza
que acabó por caerse del estrado.
---------------------------------------------------------
SEGUNDA SEMANA
1. LAS MONEDAS
Es
sabido que las monedas son, en muchos casos, el símbolo de su país
y el reflejo de su momento histórico.
a)
En el texto se nombra una moneda ¿cuál es?.
b)
Investiga, además el país en el que se utilizan las siguientes
monedas:
2. LOS INSECTOS
En el texto, aparece mencionado un insecto, cuya picadura es muy molesta. Busca a qué ORDEN de la clasificación pertenece ese insecto y estos otros que ves a continuación:
a) El que aparece en el relato
b) La mosca
c) El saltamontes
d) La libélula
e) La mantis religiosa
3. AGUAAAA....
El
protagonista del texto, era un poco "alérgico" al
agua: no le gustaba tener que utilizarla y sin embargo, es uno de los
elementos esenciales para la vida. Investiga:
a) ¿Qué proporción de agua hay en la Tierra?
b) ¿Qué cantidad de ese agua es salada? ¿y dulce?
4. MORFOLOGÍA: LOS
ADJETIVOS
Escribe
los diez adjetivos
con los que se describe en el texto a las babuchas del boticario Abu
kásim. Ten en cuenta que estos adjetivos aparecen siempre delante
del sustantivo “babuchas”.
a) ¿Cómo se llaman los adjetivos que resaltan las características
intrínsecas de los sustantivos a los que acompañan y que suelen
aparecer delante de estos?
En
el texto aparece una moneda, el dinar,
que es la unidad monetaria de diversos Estados del mundo, la mayoría
de ellos de lengua árabe. Resuelve el siguiente problema.
a) Si 1 dinar
tunecino equivale a 0’49€, ¿cuántos
tuvo que pagar Abu
kásim a los alguaciles?
6.
TIPO DE CALZADO
En
el texto que has leído, aparece el nombre de diferentes tipos de calzado: búscalos
e identifícalos en el siguiente panel.
Escribe
una descripción física y psicológica del personaje protagonista de
la historia. Tiene que ocupar entre 5 y 8 líneas (ten en cuenta que
debes revisar la ortografía ya que resta puntos).
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Una vez respondidas todas las preguntas, no olvides enviarlas al correo electrónico de nuestro blog, recuerda:
bibliolaestrella@gmail.com
Escribe en el asunto del correo tu nombre completo, así como tu curso. Y recuerda: Cuida las normas ortográficas.
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SOLUCIONES
DE LA SEGUNDA SEMANA
MONEDAS
DEL MUNDO
Tunicia
- dinar milim
Zambia
- kwacha (tambala)
LESOTHO
loti (lisente)
Noruega
- Corona
(ore)
Lituania
- Litas (centu)
Bulgaria
- Leva
(stotinka)
Bielorusia
- Rublo
(kopek)
Papua
Nueva Guinea - Kina (toea)
CLASIFICACIÓN DE LOS INSECTOS
- la
avispa (la que aparece en el texto)- Himenópteros
- la
mosca - Dípteros
- el saltamontes - Ortopteros
- la
libélula - Odonatos
- la
mantis religiosa - Dictiópteros
- la
mariposa - Lepidópteros
AGUAAA...
A)
El 72% de la superficie de la Tierra es agua
B)
El 97% de ese agua es salada, el 3% dulce
ADJETIVOS
R:
Grandes, pesadas, malolientes, apestosas, repugnantes, malditas,
malhadadas, infaustas, desventuradas, eternas. EPÍTETOS / ADJ.
EXPLICATIVO
MATEMÁTICAS
R:
10000 + 20000 + 30 = 30030 dinares X 0.49 €
= 14714.70 €
TERCERA SEMANA
LUCES
LARGAS
Alvin
Schwartz(1981), Traducción de Alberto Jiménez Rioja(2003)
La muchacha que
conducía el viejo sedán azul estaba en el último curso del
instituto. Vivía en una granja a unos pocos kilómetros y usaba el
coche para ir y venir al pueblo.
Había
ido al pueblo esa noche para asistir a un partido de baloncesto. Y
ahora volvía a casa. Al alejarse del instituto notó que una
camioneta roja salía del aparcamiento al mismo tiempo que ella. Unos
minutos después seguía teniéndola detrás.
“Supongo
que vamos en la misma dirección”, pensó.
Empezó
a vigilar la camioneta por el retrovisor. Cuando aceleraba o frenaba,
el conductor de la camioneta aceleraba o frenaba. Cuando adelantaba
a un coche, también la camioneta lo hacía.
Entonces
la camioneta dio las luces largas, inundando su coche de luz. Las
dejó puestas durante casi un minuto. “Probablemente desea
adelantarme”, pensó. Pero se estaba poniendo nerviosa.
Normalmente
volvía a casa utilizando una carretera comarcal no demasiado
frecuentada. Pero cuando se metió por ella vio que la camioneta
también lo hizo.
“Tengo
que quitarme de encima la camioneta”, pensó y empezó a acelerar.
La camioneta dio las largas de nuevo; después de algunos segundos,
las apagó. Entonces empezó a darlas y a quitarlas, a darlas y a
quitarlas.
La
muchacha aumentó aún más la velocidad, pero el conductor de la
camioneta seguía pegado a ella. Volvió a dar las luces largas de
nuevo: una vez más el sedán azul se llenó de luz.
“¿Qué
hace?”, se preguntó la muchacha. “¿Qué quiere?”.
El
conductor de la camioneta apagó las luces largas, pero un minuto
después las había encendido otra vez y ahora las dejó puestas.
Cuando
la muchacha se metió por el camino que llegaba a su casa, la
camioneta la siguió de cerca. La muchacha saltó del coche y corrió
hacia la casa gritando:
--¡Llama
a la policía! ¡Llama a la policía! –gritaba a su padre.
Pudo
ver que el conductor de la camioneta se había bajado de ésta y que
empuñaba una pistola.
Cuando
llegó la policía, fueron a arrestarle pero él señalo al coche de
la muchacha y dijo:
--No
soy yo a quien quieren ustedes, sino a él.
Agachado
detrás del asiento del conductor había un hombre con un cuchillo.
El
conductor de la camioneta explicó que justo cuando la muchacha se
estaba disponiendo a arrancar el coche para volver a su casa un tipo
se coló dentro. Él lo vio, pero no había tenido tiempo de
intervenir. Pensó en avisar a la policía pero temía perder de
vista a la muchacha, así que la siguió.
Cada
vez que el hombre del asiento de atrás se levantaba con intención
de asesinar a la muchacha, el conductor de la camioneta daba las
largas y el delincuente se agachaba, temiendo que alguien pudiera
verle.
FIN
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PREGUNTAS DE LA TERCERA SEMANA
1. Algo
de tecnología…
La
protagonista de nuestra historia conduce un sedán azul, un tipo de
carrocería propia del automóvil de turismo. Indica brevemente en
qué consisten las siguientes tipos de carrocerías:
2 . ¿Hacemos
deporte…?
En
algunos institutos son frecuentes las actividades deportivas fuera
del horario escolar. Nuestro personaje vuelve de noche de un partido
de baloncesto. ¿Puedes contestar a estas cuestiones sobre las reglas
de este deporte?.
A. Número
de jugadores por equipo.
B. Dimensiones
del campo en competiciones oficiales.
C. Color
y anchura de las líneas que dividen el campo.
D. Zona
de canasta de tres puntos.
E. Características del balón.
3.
La ciencia nos ilumina.
La
muchacha del relato está muy asustada por los cambios de luz
procedentes del coche que la sigue. Acelera su vehículo casi
peligrosamente, pero la luz es más rápida que ella… por cierto,
A. ¿Cuál es la velocidad de la luz en el vacío?.
B. ¿Qué
es un año luz?.
4.Las
matemáticas también cuentan...
Vivir
cerca del instituto os facilita poder pasear cada mañana camino del
centro. Pero esta muchacha debe ir en coche. El texto nos indica que
vivía a pocos kilómetros. Si imaginamos que su casa estaba a 19
kilómetros del instituto:
a. ¿a cuántos metros de su lugar de
estudio vivía la joven?.
b. y ¿a cuántos decámetros?
5.¿Traducimos?
El
autor del texto ha escrito más de ciento cincuenta libros en inglés
destinadas a jóvenes lectores. ¿Te atreverías a señalar las
palabras inglesas que corresponden a las siguientes términos
castellanos presentes en el texto?. Anímate y traduce estas
palabras al inglés:
Casa
Camino
Coche
Granja
Policía
Minuto
6.
Música para aumentar el miedo.
Ya
sabes que la música despierta emociones entre las que se encuentra
el miedo. Nuestro relato de terror engrandecería nuestras
sensaciones si lo leemos acompañado de los acordes apropiados.
El
cine logra unir palabra, imagen y música. Investiga sobre quiénes
son los autores de la banda sonora de los siguientes clásicos del
cine de terror:
7.
Por fin la Lengua.
En
este relato se mezclan la narración y diálogo. El narrador es
interrumpido por las palabras de los personajes o sus pensamientos.
Sin embargo a veces quisiéramos conocer más detalles que olvida
contarnos.
Hazlo tú.
Realiza
un diálogo de al menos diez líneas, que recoja la conversación de
la muchacha con la policía al final de la historia. No olvides ser
original y evitar los errores de expresión y ortográfica.
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¡ RECUERDA !
Relee bien las preguntas antes de contestar
Una vez respondidas todas las preguntas, no olvides enviarlas al correo electrónico de nuestro blog, recuerda:
bibliolaestrella@gmail.com
Escribe en el asunto del correo tu nombre completo, así como tu curso. Y recuerda: Cuida las normas ortográficas.
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SOLUCIONES DE LA TERCERA SEMANA

1.Los
tipos de carrocerías son:
*Un monovolumen
es un automóvil relativamente alto en el que el compartimiento del
motor, la cabina y el maletero están integrados en uno.
*Familiar es
un tipo de carrocería utilizada
en automóviles
de turismo. Es una carrocería de dos volúmenes simples en la que el
acceso al maletero es una puerta o portón con vidrio trasero, siendo
"cinco puertas" como norma general.
*Sedán
es un tipo de carrocería típica
de un automóvil
de turismo; es un tres volúmenes en el que la tapa del maletero no
incluye el vidrio trasero, por lo que éste está fijo y el maletero
está separado de la cabina. El maletero se extiende horizontalmente
desde la parte inferior del vidrio trasero algunas decenas de
centímetros hacia atrás. La cantidad de puertas es la de las
puertas laterales, prácticamente siempre dos o cuatro.
* Cupé
es
un tipo de carrocería de automóvil de
dos o tres volúmenes y dos puertas laterales.
*Una
limusina un
coche cortado a la mitad y extendido. Normalmente los asientos que se
encuentran en el coche son reemplazadas por sofás y bares.
2. EL BALONCESTO
Se
juega con dos
equipos de cinco personas.
-Dimensiones
del campo: Una pista de baloncesto tiene que ser una superficie dura,
plana, rectangular y libre de obstáculos, con 15 m de
ancho y 28 m de longitud.
-El
color de las líneas que dividen el campo es el blanco
y tienen 10 cm.
de grosor.
-Los tiros a
partir de la línea de triple (a
6,75 m del centro del aro,
o 7,24 en la NBA)
valen tres puntos.
-El balón de
baloncesto debe ser, evidentemente, esférico, de cuero o piel
rugosa, o material
sintético, que facilite el agarre de los jugadores aún con las
manos sudadas (los balones tienen una superficie con 9.366 puntos).
Tradicionalmente es de color
naranja, con líneas negras, pero hay muchas variantes.
3. LAS LUCES
La velocidad
de la luz en
el vacío es
por definición una constante
universal de
valor 299.792.458 m/s (aproximadamente186.282,397 millas/s)2 3 (suele
aproximarse a 3·108 m/s),
o lo que es lo mismo 9,46·1015 m/año;
la segunda cifra es la usada para definir al intervalo llamado año
luz.
4.LAS MATEMÁTICAS
Vivía
a 19.000m del instituto o 1.900dam.
5.LOS IDIOMAS
Casa:home
Camino:road.
Coche:car.
Granja:farm.
Policía:police.
Minuto:minute.
6. DE CINE
El
exorcista:
Jack Nitzsche
Psicosis: Bernard
Hermann.
Tiburón: Jhon
Williams.
Pesadilla
en Elms Street:Charles
Bernstein.
El
resplandor: numerosas
piezas de varios autores (Wendy Carlos, György Ligeti, Béla Bartók.
Krzysztof Penderecki, Jack Hylton, James Campbell, Reginald Connelly
y Harry Woods...)
Poltergeist:Jerry
Goldsmith.
7.Respuesta
libre.
CUARTA Y ÚLTIMA SEMANA
Los
dos reyes y los dos laberintos
Jorge
Luis Borges
Cuentan
los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros
días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus
arquitectos y magos y les mandó a construir un laberinto tan
perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a
entrar, y los que entraban se perdían.

Esa obra era un escándalo,
porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y
no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de
los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la
simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde
vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde.
Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no
profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él
en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios era servido, se lo
daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus
capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan
venturosa fortuna que derribo sus castillos, rompió sus gentes e
hizo cautivo al mismo rey.

Lo amarró encima de un camello veloz y lo
llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: "Oh, rey
del tiempo y substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste
perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y
muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío,
donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas
galerías que recorrer, ni muros que veden el paso." Luego le
desató las ligaduras y lo abandonó en la mitad del desierto, donde
murió de hambre y de sed. La gloria sea con aquel que no muere.
FIN
CUARTA (Y ÚLTIMA) SEMANA
1. GOBERNANTES
En
el texto se habla de reyes, pero no en todos los países el jefe del
estado recibe el mismo nombre. Relaciona los nombres de
gobernantes y los países que aparecen en estos paneles.
2. LOS CAMÉLIDOS 
El
texto habla de que el rey cabalgaba sobre un veloz camello, pero
tienes que demostrar ahora tus conocimientos acerca de estos animales
A.
¿Cuántos dedos tiene un camello?
B.
Creemos que en la joraba del camello, se guarda agua, pero ¿qué
contiene en realidad?
C.
¿Cuánto dura la gestación de un camello?
D.
¿Qué velocidad puede alcanzar un camello en su carrera?
E.
¿Cuántos dientes tiene?
3.PROBLEMAS MATEMÁTICOS
Un
tuareg le dijo a otro: "Si te regalo uno de mis camellos, tú
tendrás el doble de camellos que tengo yo". Pero si tú me das
uno de las tuyos, tendríamos los mismos. ¿Cuántos camellos tenía
cada uno?
4. IDIOMAS
Se
suele decir que no hay nada como saber idiomas. Demuestra los que
sabes escribiendo estas palabras en Inglés, Francés, Italiano y
Portugués.
|
INGLÉS
|
FRANCÉS
|
ITALIANO
|
PORTUGUÉS
|
| Camello |
|
|
|
|
| Desierto |
|
|
|
|
| Arquitecto |
|
|
|
|
| Laberinto |
|
|
|
|
| Escaleras |
|
|
|
|
5. RELIGIONES
El
texto habla de Alá, que es el Dios de una de las grandes religiones
monoteístas. Busca el nombre de los Libros Sagrados de las
siguientes religiones
6. EL DESIERTO
El desierto que aparece en el texto, no está situado en un lugar determinado. Conocemos muchos desiertos, pero quizá el más famoso es el de El Sahara. Busca los once países por los que se extiende el Desierto de El Sahara.
7. A REDACTAR
Escribe
un relato en 1ª persona, explicando las posibles sensaciones del
rey que fue “encarcelado” en el desierto.
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SOLUCIONES DE LA CUARTA SEMANA
1. JEFES
DE GOBIERNO
Sultán
– Brunei
Copríncipe
- Andorra
Zar
- Rusia
Gran
Duque – Luxemburgo
Líder
Supremo – Irán
Emperador
– Japón
2.
LOS
CAMÉLIDOS
A.
Dos dedos
B.
Grasas
C.
13 meses
D.
entre 20 Km/h y 65 Km/H
E.
34 dientes
3.
PROBLEMAS MATEMÁTICOS
Uno tiene 7
camellos y el otro 5
4.IDIOMAS
|
INGLÉS
|
FRANCÉS
|
ITALIANO
|
PORTUGUÉS
|
Camello
|
Camel
|
Chameau
|
Camello
|
Camelo
|
Desierto
|
desert
|
désert
|
Deserto
|
deserto
|
Arquitecto
|
architect
|
architecte
|
Architetto
|
arquiteto
|
Laberinto
|
maze
|
labyrinthe
|
Labirinto
|
labirinto
|
Escaleras
|
Ladder o
strait
|
échelle
|
Scala
|
escada
|
RELIGIONES
Cristianismo- La Biblia
Judaísmo - La Torá
Islam - El Corán
Hinduísmo -Mahabaratha, Ramayana
Budismo- Tripitaka
6. EL
DESIERTO
Su
territorio se extiende por 11 países: Argelia, Túnez, Marruecos,
Sahara Occidental, Mauritania, Malí, Níger, Libia, Chad, Egipto y
Sudán.
7. REDACCIÓN
Respuesta libre, debe ser en 1ª persona